Guía de temporada
Otoño
Descubre qué hacer en tu jardín cada mes con la guía de expertos y las herramientas y consejos RYOBI® adecuados para cada estación.
Cuidado del suelo en otoño
Qué hacer en otoño
Limpieza de suelos en otoño
Cuidado de las plantas en otoño
Cuidado del césped en otoño
Cuidado de árboles, arbustos y setos en otoño
Tareas adicionales
Aprende cuándo trabajar la tierra, cómo aportar materia orgánica y cómo proteger bancales y parterres durante el otoño, según tu suelo y lo que vayas a cultivar.
Para cuidar el suelo en otoño, comprueba su humedad, prepara las zonas que necesiten una nueva plantación y protege la tierra que vaya a quedar descubierta. El trabajo cambia según el tipo de suelo y el próximo uso del bancal. En España, el otoño también es una época de siembra y plantación. Puedes aprovechar este momento para acondicionar el terreno tras los cultivos de verano, mantener los parterres y preparar las zonas que utilizarás más adelante.
El otoño permite revisar el estado del terreno después del verano y prepararlo para su siguiente cultivo. Retirar los restos que estorban, aportar materia orgánica cuando sea necesaria y proteger la superficie ayuda a conservar un suelo en buenas condiciones. Antes de empezar, distingue dos situaciones:
Elige el momento según las condiciones del terreno. Tras lluvias persistentes, espera a que pierda el exceso de humedad. Si continúa seco y endurecido después del verano, necesita recuperar una humedad que permita trabajarlo con facilidad.
Empieza por revisar qué plantas siguen activas y qué cultivos han terminado. Acondiciona cada zona sin retirar por sistema toda la vegetación ni remover innecesariamente la tierra.
Si necesitas recoger hojas y reducir su volumen, elige un soplador-aspirador con función de triturado. El triturado facilita su aprovechamiento, pero la transformación en compost requiere un proceso de descomposición. Para los cuidados específicos de las plantas que permanecen en los parterres, consulta nuestra guía de cuidado de las plantas en otoño.
Agregar materia orgánica en otoño es fundamental para un cuidado efectivo del suelo, ya que mejora su estructura y fertilidad.
La materia orgánica adecuada puede mejorar las propiedades del suelo y aportar nutrientes. Elige el material según su estado de descomposición y la función que vaya a cumplir:
Puedes aprovechar diferentes materiales:
Ajusta la cantidad al tipo de compost, al estado del suelo y a las plantas que vas a cultivar. Una dosis adecuada para un producto o una plantación puede ser excesiva para otra. La Agència de Residus de Catalunya distingue cantidades y formas de aplicación según el uso. En parterres con plantas establecidas, realiza una aplicación superficial respetando sus raíces y manteniendo libre el cuello de las plantas. En una zona nueva de huerto, prepara el terreno necesario antes de sembrar o plantar. Si el trabajo requiere desmenuzar y preparar una superficie de cultivo, las motoazadas y azadas a batería permiten elegir un equipo según el espacio y la labor. Utilízalas cuando la humedad del suelo permita trabajar y limita la intervención a las zonas que lo necesiten.
Las hojas sanas pueden utilizarse para cubrir la superficie de bancales y parterres. Triturarlas facilita repartirlas y reduce la formación de capas compactas. Un acolchado bien aplicado ayuda a:
Distribuye el material sin apelmazarlo y comprueba que el agua pueda llegar a la tierra. Mantén el acolchado separado de los tallos y troncos y evita cubrir plántulas o zonas donde deban emerger semillas. Para recoger y triturar hojas, utiliza un equipo diseñado para esa tarea. Si también tienes ramas procedentes de la poda, los biotrituradores de jardín permiten procesar los materiales admitidos por cada modelo y aprovechar el triturado para acolchado o compostaje.
Trabaja un suelo arcilloso cuando necesite preparación y tenga una humedad que permita manejarlo sin formar barro ni terrones excesivamente duros. Ese estado se conoce como tempero. El momento adecuado cambia según el suelo y la meteorología; no existe un número fijo de días que debas esperar después de la lluvia. El Cuaderno de la huerta ecológica recoge este criterio para realizar las labores. Reduce el pisoteo y prepara únicamente las zonas que lo necesiten. En un bancal mantenido y con buena estructura, puede bastar con una intervención superficial y la mejora orgánica correspondiente. La textura arcillosa, por sí sola, no obliga a voltear toda la tierra cada otoño.
Los suelos arenosos pierden humedad con facilidad. Para mantenerlos en buenas condiciones, prioriza la protección superficial y la aportación de materia orgánica adecuada. Aplica compost maduro según las necesidades del terreno y utiliza acolchado en las zonas que vayan a quedar descubiertas. Comprueba su estado después de episodios de lluvia o viento y repón el material que se haya desplazado. Cuando prepares una nueva zona de siembra, trabaja solo la superficie necesaria. Evita remover repetidamente el bancal y protege las plantas existentes y sus raíces.
¿Qué hago con un bancal que quedará vacío durante el invierno?
Puedes protegerlo con un acolchado adecuado. Otra opción es sembrar una cubierta vegetal o un abono verde compatible con tu clima y con la fecha del próximo cultivo. Esta segunda opción requiere planificar su siembra y su manejo antes de volver a plantar.
¿Puedo plantar después de añadir compost?
Puedes hacerlo cuando el compost esté maduro, sea adecuado para la plantación y se haya aplicado en la dosis correspondiente. Si desconoces su grado de madurez o el producto requiere un tiempo de espera, sigue sus indicaciones antes de sembrar o trasplantar.
¿Cómo distingo un suelo arenoso de uno arcilloso?
Observa una pequeña muestra ligeramente húmeda. Un suelo arenoso suele resultar áspero y deshacerse con facilidad. Uno con mucha arcilla es más plástico y pegajoso y mantiene mejor la forma al modelarlo. Esta comprobación es orientativa; un análisis permite conocer su composición con mayor precisión.
¿Cuándo puedo trabajar la tierra después de llover?
Cuando haya perdido el exceso de agua y vuelva a ser manejable. Si se pega a la herramienta y se amasa como barro, espera. Si está muy dura y cuesta desmenuzarla, puede estar demasiado seca. Busca el tempero y evita pisar las zonas de cultivo mientras estén encharcadas.
Para preparar tu jardín en otoño, identifica primero la tarea: recoger hojas, procesar restos de poda o acondicionar una zona de cultivo. Elige después la herramienta adecuada y trabaja con las condiciones de humedad necesarias. Si también necesitas retirar hojas o recuperar la pradera, continúa con nuestra guía de cuidado del césped en otoño.