Ingletadoras / Sierras ingletadoras

Si buscas una ingletadora (o sierra ingletadora) es porque quieres lo que una sierra “normal” no te da tan fácil: cortes a inglete precisos, repetibles y con buen acabado. Rodapiés, molduras, marcos, listones, tarima… cuando el ángulo importa, esta es la herramienta que te evita chapuzas.
En esta categoría tienes ingletadoras RYOBI para trabajos de madera y otros materiales. Revisa el listado de productos y, si dudas, abajo tienes lo importante para elegir bien (capacidad, disco, doble inglete y estabilidad).

    Para qué sirve (cortes a inglete y precisión)

    Una sierra ingletadora está pensada para hacer cortes a 45º, 90º y otros ángulos con facilidad y, sobre todo, con repetición. Es la típica herramienta que usas cuando quieres que todo encaje: dos piezas, un marco, una esquina, un remate.
    Se usa mucho en:
    • rodapiés y molduras, donde un milímetro se nota,
    • marcos, listones y cortes en serie,
    • trabajos donde el acabado tiene que quedar “de obra bien hecha”.

    Si tu prioridad es trabajar como en taller, con cortes repetitivos y máxima estabilidad, es buena idea comparar también con sierras de mesa.
     Y si lo que necesitas son cortes rectos largos en tablero (más que ángulos), lo natural es ir a sierras circulares.
     Cuando el trabajo exige curvas o calados, ahí manda una sierra de calar. Y para ajustes finos o remates donde necesitas entrar en rincones, muchas veces encaja mejor una multiherramienta oscilante.

    Cómo elegir (capacidad, disco, doble inglete, estabilidad)

    Aquí es donde una compra puede salir redonda o convertirse en “me falta un poco para que esto encaje”.

    Capacidad de corte (lo que realmente vas a cortar)

    Antes de mirar nada más, piensa en el tamaño típico de la pieza: rodapiés, moldura alta, listón ancho, tarima… La capacidad debe cubrir tu uso habitual sin ir forzado. Es el típico error de “me vale para casi todo” que luego te hace cortar en dos pasadas.

    Disco (acabado y material)

    El disco decide si el corte queda limpio o si astilla, quema o vibra. Para madera y acabados vistos, interesa un disco pensado para buen acabado. Si vas a alternar materiales, lo importante es no improvisar: disco correcto para el material correcto.

    Doble inglete (cuando compensa de verdad)

    En muchos proyectos domésticos, con inglete simple vas sobrado. El doble inglete compensa cuando haces trabajos más frecuentes, con piezas que exigen ajustes finos y quieres ahorrar tiempo moviendo y recolocando material. Dicho claro: compensa cuando buscas velocidad “sin perder precisión”.

    Estabilidad y sensación de “corte seguro”

    Una ingletadora se nota buena cuando la pieza se siente estable y tú no tienes que pelearte para que el ángulo salga. Si vas a cortar mucho (varias piezas seguidas), este punto es más importante de lo que parece.

    Telescópica: cuándo compensa

    La ingletadora telescópica suele compensar cuando trabajas con piezas más anchas o cuando necesitas más recorrido para cortar con comodidad sin quedarte justo. Es el tipo de opción que eliges cuando pasas de “rodapiés y listones” a “tableros, lamas anchas o piezas grandes” y no quieres ir haciendo apaños.
    Si tu uso es más puntual y con piezas pequeñas/medias, muchas veces una ingletadora estándar es más que suficiente. Lo importante es que la capacidad encaje con tu día a día, no con un proyecto raro que harás una vez.

    Madera vs metal (discos y uso)

    En madera, la ingletadora brilla: cortes limpios, encajes y acabados que se notan. Para rodapiés y molduras, el resultado depende muchísimo del disco y de ir sin prisas.
    En metal, la clave es todavía más clara: disco específico para metal y enfoque de control. Aquí no compensa “probar” con el disco de madera. Cuando el material cambia, cambia el disco.
    Si el trabajo principal es metal y necesitas cortes rápidos de reforma (tubos, perfiles, situaciones de obra), a veces también encaja mejor una herramienta de corte más “de demolición” como una sierra de sable, según el tipo de trabajo.

    Manual: cuándo tiene sentido

    Una ingletadora manual tiene sentido cuando el trabajo es puntual, el material es ligero y prefieres una solución simple para cortes básicos sin depender de potencia. Es útil para pequeños remates y para quien quiere algo práctico para ocasiones concretas.
    Ahora bien, si vas a repetir cortes, necesitas rapidez o buscas un acabado constante en rodapiés y molduras, lo normal es que una ingletadora eléctrica te ahorre tiempo y errores.

    Por qué comprar tu ingletadora RYOBI aquí

    Si vas a hacer rodapiés, molduras o trabajos donde el ángulo tiene que encajar, una buena ingletadora RYOBI te cambia el proyecto: menos pruebas, menos desperdicio y un acabado mucho más limpio.
    Además, en la tienda oficial RYOBI España tienes un extra de confianza: se comunica 3 años de garantía y envío gratis en 72 horas.
     Y si te importa el impacto, un detalle que suma: nuestros embalajes no utilizan plástico, apostando por una opción más ecosostenible.
    Si estás montando tu equipo a largo plazo, el ecosistema también importa: RYOBI trabaja con plataformas consolidadas como ONE+ 18V (más de 200 herramientas compatibles con la misma batería) y MAX POWER 36V. Así, si buscas una ingletadora a batería (según modelos disponibles), mantenerte dentro de la plataforma te lo pone fácil para ampliar herramientas con el tiempo.

    Cómo elegir una ingletadora en 2 minutos